La comida viaja. De manera individual o grupal solemos cargar con ella, la llevamos de un lado a otro, al lugar donde nos instalemos, tal como los mercados sobre ruedas.

Adoptamos y adaptamos ingredientes, técnicas o espacios nuevos; dejamos otros atrás, pero siempre en movimiento.

Aquí escribo sobre lo que he aprendido de marchar con ella después de salir de México.

Pase a leer sin compromiso, que por ello no se cobra.