• Laura Páez/Million Dollar Vegan

Comer vegano

Las formas modernas de comer se expresan de distintas maneras. Por ejemplo, podemos conseguir alimentos fuera de temporada, asistir a restaurantes especializados en cocinas de lugares que quizá ni siquiera sabíamos que existían; la sofisticación de los cocineros es uno de los rasgos más apreciados respecto a las formas modernas de comer; pero también la modernización está generando ciertos movimientos orientados a la consciencia y responsabilidad a la hora de alimentarnos, tal es el caso del veganismo. En México, la comunidad de veganos crece y es la más importante respecto al resto de países de América Latina.


Más allá de la búsqueda de los beneficios medioambientales y nutricionales, el veganismo es una postura ética en contra de la explotación animal, en la cual se reconoce que las distintas formas de vida animal poseen una personalidad definida y la capacidad de experimentar sensaciones y sentimientos, de una manera muy similar al humano. De tal manera que se busca respetar sus intereses básicos (pensemos que el interés básico de todo ser vivo con la capacidad de sentir dolor es el de no sufrir), al igual que respetamos los de otros seres humanos y deseamos que los nuestros sean respetados. Asimismo, se reconoce la vida de los animales humanos y no humanos como su posesión más preciada, la cual debe ser respetada.


Tomemos en cuenta que los animales no humanos, no cuentan con la misma capacidad de acción que el ser humano, esto los coloca en una posición de indefensión. De este hecho, el hombre es perfectamente consciente, por lo tanto, lejos de causarles cualquier tipo de dolor o sufrimiento, incluso de sentirse con la libertad de disponer de la vida de otros animales, tendría que asumir el compromiso de vigilar y respetar aquellas formas de vida que no pueden protegerse a sí mismas

frente a ciertas acciones del mismo ser humano.


Por ello, el veganismo hace su contribución en la lucha contra el sufrimiento animal y de una manera colateral, también a favor del equilibrio medioambiental. Esto implica la modificación de las prácticas alimentarias relacionadas con el consumo de productos de origen animal, a partir de sus principios básicos, que son: justicia, respeto, libertad y empatía.


En este punto, resulta por demás interesante que estos mismos principios son perfectamente compatibles con la forma que las culturas mesoamericanas entendieron el mundo y la alimentación.


Es un hecho que las culturas mesoamericanas no erradicaron el consumo de productos de origen animal de su dieta, sin embargo, la base de su alimentación era en realidad de origen vegetal. Es bien conocida la importancia del maíz en la alimentación de estos pueblos y la variedad de productos provenientes de la milpa que eran consumidos entonces y que conservan una gran importancia en la actualidad.


Los pueblos mesoamericanos tenían un conocimiento exhaustivo de su entorno natural y la manera de asimilar este conocimiento los llevó a vivir en una comunión intensa con la naturaleza, por lo tanto, su respeto hacia ella era absoluto y hasta religioso. Entendieron perfectamente que su vida dependía de la naturaleza y que sus actos tenían un impacto directo en ella.


En relación al consumo de alimentos de origen animal, era moderado y la caza nunca fue un fin en sí mismo; además, siempre se ofrecía una ceremonia a las presas para pedirles perdón por haberles arrebatado la vida y se les explicaba que ese acto obedecía a su necesidad de obtener alimento.


Ya hemos mencionado que el consumo de vegetales era la base de su alimentación, pero es importante mencionar que el conocimiento que tenían de su entorno, les permitía también tener un conocimiento muy preciso sobre sus propias necesidades y sobre las maneras de satisfacerlas.

Sabían que la combinación de ciertos alimentos, potencializaba el contenido nutricional de los mismos. Por lo tanto, su alimentación nunca fue deficiente por el contrario, se sabe que su alimentación era suficientemente equilibrada. Este hecho no sacrificó el sabor agradable de los alimentos, tenían una lista larga de productos como hierbas aromáticas, frutas, semillas, flores y por supuesto de chiles para aderezar los alimentos.


La alimentación tradicional mexicana, se ha alejado de los principios prehispánicos, nuestra cultura es producto del mestizaje, sin embargo, creo que vale la pena reflexionar sobre aquella manera de entender al mundo, a la alimentación. Y reconocer que el respeto a nuestro entorno (lo que incluye a otras formas de vida) implica una manera equilibrada de vivir de la solo podríamos resultar beneficiados.


Si están interesados en la práctica del veganismo, visiten:

Million Dollar Vegan

https://www.milliondollarvegan.com/es/

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